Estos perros son entrenados arduamente para asistir personas discapacitadas cumpliendo muchas funciones propias de los humanos.
Que el perro es el mejor amigo del hombre es sabido por todos, pero para Juan esta frase es mucho más que eso.
A los 22 años tras un accidente Juan quedó tetrapléjico y su vida dio un giro en 180º muy difícil de aceptar.
Juan nos dice: Primero me hacia la pregunta de… ¿por qué a mi y no a otro?, y luego de eso tienes que aprender a aceptarte con la discapacidad que tienes y posteriormente aprender a vivir con esa discapacidad.
Hoy a sus 38 años aceptó su nueva condición gracias a Manu; un mascota muy pero muy especial.
Manu es capaz de encender y apagar la luz, abrir la puerta de la casa, si Juan desea salir, y también facilitarle el bolso si acude a trabajar.
Un can especialmente preparado para formar parte de los llamados perros asistenciales pertenecientes a la fundación.
Hace 3 años ya…















